{"id":2975,"date":"2026-01-27T16:21:29","date_gmt":"2026-01-27T15:21:29","guid":{"rendered":"https:\/\/casa-ayni.ch\/die-schule-in-den-ferien\/"},"modified":"2026-01-28T20:00:07","modified_gmt":"2026-01-28T19:00:07","slug":"la-escuela-en-vacaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/la-escuela-en-vacaciones\/","title":{"rendered":"La escuela en vacaciones"},"content":{"rendered":"\n<p>La escuela estaba cerrada por vacaciones, pero nada lo indicaba salvo la ausencia de sonido.<\/p>\n\n\n\n<p>Se encontraba al final del sendero, m\u00e1s all\u00e1 del campo de f\u00fatbol donde el pasto estaba gastado en parches irregulares, como si el juego hubiera decidido d\u00f3nde pod\u00eda durar. El r\u00edo corr\u00eda cerca, lo bastante cerca como para sentirse m\u00e1s que verse. A la escuela se llegaba a pie, o en bote, seg\u00fan el d\u00eda y el nivel del agua. El edificio esperaba como esperan los lugares aqu\u00ed, sin cercas, sin se\u00f1ales, sin urgencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El aula ol\u00eda a tiza h\u00fameda y a madera vieja. No del tipo que se pule y se admira, sino de la que ha sido tocada demasiadas veces y reparada con demasiada sencillez. Desde donde estaba, el piso se hund\u00eda levemente cerca de las ventanas, como si el edificio hubiera aprendido a inclinarse con el tiempo. La luz entraba por las ventanas abiertas en franjas desiguales y ca\u00eda sobre los pupitres que permanec\u00edan exactamente donde los hab\u00edan dejado.<\/p>\n\n\n\n<p>Me qued\u00e9 all\u00ed m\u00e1s tiempo del que hab\u00eda pensado, sin escuchar nada. Un ni\u00f1o estaba a mi lado con la certeza paciente de quien sabe d\u00f3nde est\u00e1n las cosas. No lo hab\u00eda o\u00eddo llegar. No se anunci\u00f3. Simplemente estaba all\u00ed ahora, con las manos sueltas a los costados, observando si yo har\u00eda alguna pregunta o seguir\u00eda fingiendo que estaba solo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Esta es nuestra escuela \u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>No lo dijo con orgullo. No lo dijo a modo de disculpa. Lo dijo como quien dice este es el r\u00edo o este es el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Camilo \u2014a\u00f1adi\u00f3, de todos modos, como si los nombres todav\u00eda necesitaran decirse en voz alta.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo ya sab\u00eda su nombre. Era el hijo de la finca donde me estaba quedando, pero no hab\u00edamos hablado mucho antes. El nombre le quedaba bien a la manera en que se manten\u00eda de pie, quieto, atento, sin apuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 a mi lado y entr\u00f3 al aula, se\u00f1al\u00e1ndome con la barbilla para que lo siguiera. Sus zapatos dejaron marcas leves en el polvo del suelo. A \u00e9l no le molestaron.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Los pupitres se quedan as\u00ed \u2014dijo\u2014, para que no se olviden.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfOlviden qu\u00e9? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Se encogi\u00f3 de hombros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014D\u00f3nde pertenecen.<\/p>\n\n\n\n<p>Camin\u00f3 entre las filas, tocando el borde de un pupitre con los dedos al pasar, como si saludara algo conocido. Los pupitres eran viejos, sus superficies marcadas con iniciales y l\u00edneas talladas por manos que hab\u00edan necesitado moverse mientras escuchaban. Uno de ellos se tambale\u00f3 cuando Camilo lo presion\u00f3. Frunci\u00f3 apenas el ce\u00f1o y lo acomod\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ese no est\u00e1 bien \u2014dijo\u2014, pero no es el peor.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvi\u00f3 a presionar el pupitre, esta vez m\u00e1s despacio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cuando viene el agua, cambian.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llev\u00f3 hasta un pupitre cerca de la ventana y lo prob\u00f3 con cuidado, presion\u00e1ndolo desde distintos \u00e1ngulos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Este est\u00e1 mejor \u2014dijo\u2014. No se mueve mucho. Cuando llueve, estos son los primeros que movemos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfMoverlos ad\u00f3nde? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hacia atr\u00e1s \u2014dijo, se\u00f1alando el centro del aula.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de la pared hab\u00eda ganchos fijados en una fila ordenada. Solo unos pocos ten\u00edan mochilas colgadas, cosas olvidadas esperando con paciencia. La mayor\u00eda de los ganchos estaba vac\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Este es el m\u00edo \u2014dijo Camilo, se\u00f1alando un gancho vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me llev\u00e9 la mochila a casa \u2014a\u00f1adi\u00f3\u2014, pero dejo el gancho.<\/p>\n\n\n\n<p>El pizarr\u00f3n estaba al frente del aula, con la superficie velada por restos p\u00e1lidos de lecciones antiguas. Incluso limpio, recordaba. Camilo estir\u00f3 el brazo y pas\u00f3 el dedo por el borde inferior, donde se acumulaba el polvo de tiza como arena fina.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014El profesor escribe aqu\u00ed \u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hizo una pausa y luego agreg\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cuando la escuela est\u00e1 abierta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1ndo no lo est\u00e1? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cuando llueve demasiado \u2014dijo, simplemente\u2014. Entonces paramos. O nos vamos a casa. O esperamos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ponemos baldes \u2014dijo\u2014, pero a veces hay m\u00e1s gotas que baldes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerca de la ventana, la pintura se desprend\u00eda en una tira larga y enrollada. Debajo, el revoque estaba m\u00e1s oscuro, ablandado por el agua que hab\u00eda llegado muchas veces y se hab\u00eda quedado demasiado tiempo. Me detuve all\u00ed, y Camilo lo not\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ah\u00ed es donde empieza \u2014dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCuando llueve mucho? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Asinti\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014O cuando llueve muchos d\u00edas. Entonces no para. El techo se cansa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014A los libros no les gusta \u2014a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No \u2014dije\u2014. Probablemente no.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras hablaba, el sonido del r\u00edo cambi\u00f3 apenas, m\u00e1s cercano ahora, y el aire dentro del aula se volvi\u00f3 m\u00e1s denso con \u00e9l. Afuera, el cielo estaba pesado pero indeciso. Las nubes colgaban bajas, todav\u00eda sin decidirse a hacer nada. En el Amazonas, incluso las nubes tienen peso. Camilo alz\u00f3 la vista cuando una gota golpe\u00f3 el techo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Est\u00e1 bien \u2014dijo\u2014. No es suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>No suficiente lluvia. Una escala que reconoc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Apoy\u00e9 la mano contra la pared, sintiendo el revoque h\u00famedo bajo la pintura descascarada. Estaba fr\u00edo al tacto. Familiar. La quietud me presion\u00f3 suavemente y, sin aviso, otra quietud le respondi\u00f3, una muy lejana.<\/p>\n\n\n\n<p>Una escuela en Turqu\u00eda, a\u00f1os atr\u00e1s. Un pueblo no muy lejos de donde viv\u00edamos. Dos aulas, nada m\u00e1s. Una para primero y segundo grado, la otra para todos los dem\u00e1s. Los maestros eran una pareja, amigos de mis padres, y algunos fines de semana \u00edbamos a visitarlos. Mientras los adultos conversaban, nosotros jug\u00e1bamos con los ni\u00f1os del pueblo, entrando y saliendo de las aulas como si el edificio nos perteneciera.<\/p>\n\n\n\n<p>Las paredes estaban pintadas de azul por fuera, color champagne por dentro. Pintura vieja, cay\u00e9ndose en algunos lugares, como ocurre con los edificios cuando se usan m\u00e1s de lo que se reparan. Los ni\u00f1os no parec\u00edan notarlo. Nosotros tampoco. Las clases segu\u00edan. Los juegos segu\u00edan. Aprender y jugar compart\u00edan el mismo espacio, sin pedirle a la escuela que fuera nada m\u00e1s que lo que era.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed solo hab\u00eda un aula. Ni\u00f1os de primero a octavo compart\u00edan el mismo espacio, pero la diferencia se sent\u00eda menor de lo que deber\u00eda haber sido.<\/p>\n\n\n\n<p>De pie aqu\u00ed ahora, el recuerdo no se sent\u00eda lejano. Hab\u00eda viajado muy lejos para llegar a un lugar que ya conoc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Camilo se subi\u00f3 a una silla cerca de la ventana y se inclin\u00f3 hacia adelante, mirando el techo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Viene de aqu\u00ed \u2014dijo\u2014. Luego de aqu\u00ed. Y a veces de all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY despu\u00e9s? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Despu\u00e9s se termina la escuela por ese d\u00eda \u2014dijo\u2014. Aunque sea temprano.<\/p>\n\n\n\n<p>Baj\u00f3 de un salto y acomod\u00f3 la silla, aline\u00e1ndola con las dem\u00e1s. Lo hizo con cuidado, con la seriedad de alguien a quien se le ha confiado el orden.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfVienes aqu\u00ed durante las vacaciones? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014A veces \u2014dijo\u2014. Vengo a encontrarme con los otros. Jugamos f\u00fatbol.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY entras aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Asinti\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Despu\u00e9s. Aqu\u00ed es m\u00e1s fresco.<\/p>\n\n\n\n<p>Recogi\u00f3 un trozo de tiza del suelo y lo hizo girar entre los dedos. Estaba roto, pero serv\u00eda. Lo coloc\u00f3 con cuidado sobre la repisa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfExtra\u00f1as la escuela? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo pens\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Extra\u00f1o esto \u2014dijo, se\u00f1alando el aula\u2014. No cuando llueve demasiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos quedamos all\u00ed un rato, escuchando c\u00f3mo el cielo decid\u00eda. Ese d\u00eda, el techo aguantar\u00eda. Otros d\u00edas no, y el aprendizaje tendr\u00eda que esperar.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de irnos, Camilo volvi\u00f3 a su pupitre y lo enderez\u00f3 una vez m\u00e1s. Revis\u00f3 el gancho otra vez, aunque nada hab\u00eda cambiado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfTe gusta nuestra escuela? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta no era una prueba. Era un intento de ubicarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Mir\u00e9 alrededor, los pupitres que recordaban manos, las paredes que recordaban la lluvia, el aula que hab\u00eda aprendido a pausar y a reanudar. Era como si el aula conservara las cosas m\u00e1s tiempo que las personas que pasaban por ella.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed \u2014dije\u2014. Me gusta.<\/p>\n\n\n\n<p>Camilo asinti\u00f3 una vez. Eso fue suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Camin\u00f3 conmigo de regreso por el sendero hacia el campo de f\u00fatbol y se detuvo all\u00ed, sin seguir m\u00e1s all\u00e1. La escuela qued\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l, abierta y esperando.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras me alejaba, entend\u00ed algo con una certeza suave. Este lugar no fallaba porque se filtrara el agua. Se sosten\u00eda porque segu\u00eda abri\u00e9ndose, aun sabiendo que a veces no pod\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Camilo volvi\u00f3 hacia el aula y el aula volvi\u00f3 a recogerse en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>El r\u00edo sigui\u00f3 su curso, lo bastante cerca como para sentirse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pizarr\u00f3n estaba al frente del aula, con la superficie velada por restos p\u00e1lidos de lecciones antiguas. Incluso limpio, recordaba. Camilo estir\u00f3 el brazo y pas\u00f3 el dedo por el borde inferior, donde se acumulaba el polvo de tiza como arena fina.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2974,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[97],"class_list":["post-2975","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-chamanicas","tag-historia-chamanica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2975","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2975"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2975\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2981,"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2975\/revisions\/2981"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2974"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2975"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2975"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/casa-ayni.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2975"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}